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Es realmente frustrante lo que está sucediendo en este instituto. Algunas profesoras están cruzando límites al faltar al respeto a sus alumnas y, lo que es peor, las discriminan por tener tatuajes o piercings. Esta actitud no solo es inaceptable, sino que también crea un ambiente de exclusión que va en contra de los valores fundamentales de la educación.
Lo más preocupante es que, a pesar de las quejas al equipo directivo, parece que se protegen mutuamente y hacen la vista gorda ante esta conducta inapropiada. Sus excusas son aún más decepcionantes, justificando la falta de acción con comentarios como "es que ella es así, no podemos hacer nada". Esta falta de intervención solo perpetúa el problema y envía un mensaje negativo a los estudiantes de que no importan sus derechos ni su bienestar.
Además, la situación se agrava con la imposición del turno de tarde a estudiantes que claramente no desean asistir en ese horario. Cambiar al turno de mañana es un proceso tortuoso lleno de papeleos y solicitudes que a menudo caen en oídos sordos. Parece que el instituto prioriza mantener un ciclo de tarde, sin importar las necesidades o deseos de los estudiantes.
Pero eso no es todo, la situación en este instituto se vuelve aún más decepcionante cuando vemos que no convocan ninguna de las huelgas estudiantiles que otros centros llevan a cabo. Mientras que compañeros de otros institutos están luchando por sus derechos, aquí en este instituto nos encontramos en una situación de pasividad. Incluso en ocasiones, programan exámenes en días de huelga, lo que dificulta aún más la participación en estas manifestaciones legítimas.
Esta falta de apoyo a las huelgas estudiantiles refuerza la sensación de que el equipo directivo está desconectado de las necesidades y preocupaciones de los alumnos. Es fundamental que se escuche la voz de los estudiantes y se promueva una cultura de participación activa en cuestiones que los afectan directamente.
En resumen, se está atravesando una serie de problemas que van desde la falta de respeto y discriminación hasta la imposición del turno de tarde y la ausencia de apoyo a las huelgas estudiantiles. Es hora de que el instituto tome medidas concretas para abordar estos problemas y crear un ambiente educativo más inclusivo y respetuoso.